“Cuando
las montañas tiemblan”
Es el relato como la violencia institucional que sufrió su familia durante el conflicto
armado interno y que a la vez trata de reivindicar las diferentes luchas
sociales que el pueblo de Guatemala, especialmente la población maya, en
especial de la lucha por la tierra a través del movimiento campesino, así como
las represiones, secuestros, asesinatos y tierra arrasada provocada por el
Ejército en lo que se conoce como el triángulo Ixil –Nebal, Cotzal y Chajul-.
Durante el conflicto armado interno que se inició el
13 de noviembre de 1960, pero que se trasladó a la región occidental, donde
tomó su mayor auge y mayor represión especialmente con las comunidades mayas,
se produjo un violento choque entre una comunidad campesina rural en contra de
un ejército profesional moderno, empapado en una doctrina y formación
anticomunista y contrainsurgente que le hizo atribuir a los pobladores la
categoría de enemigos a combatir.
Días previos al derrocamiento de
Jacobo Arbenz, y los eventos posteriores durante los gobiernos militares, narra
las injusticias a las que fue sometido el pueblo campesino en el interior de la
República y los obreros en la Capital.
Tras
varios discursos por radio en los que llamaba a la resistencia contra la
“invasión”, el coronel Jacobo Árbenz Guzmán, electo popularmente en 1951,
renuncia el 27 de junio de 1957, con la intención de detener la agresión
armada, iniciada 10 días antes desde territorio hondureño, por un grupo de
paramilitares apoyados por Estados Unidos.
El
detonante de la agresión había sido la expropiación, en 1952, de tierras
ociosas a la United Fruit Company, a la cual se le pagó de acuerdo al valor
declarado en las escrituras, mucho menor al valor de mercado. La UFCO exigía
una indemnización de 15 millones, que Árbenz se negó a dar.
En un comunicado emitido por el secretario de estado norteamericano se
dice que Guatemala tiene nuevos aires de libertad, también podemos apreciar a
campesinos que emiten su voto en un poblado que es custodiado por el ejército,
si un campesino no votaba, era multado, estas son las declaraciones de un
integrante del ejercito de esos días, a la vez nos muestran un
listado de las personas que llegaron al poder luego de Castillo
Armas, se nos muestra también como los campesinos emigraban para cortar
caña y algodón, en algunas veces tal como se nos presenta algunos fallecían por
accidentes como el hermano de Rigoberta Menchu, quien murió intoxicado ya
que cuando el campo fue fumigado él se encontraba en él y su otro
hermano murió de desnutrición, ellos los enterraron y por faltar al
trabajo fueron despedidos.
El impulso de la Doctrina de Seguridad Nacional
necesitaba de ejércitos instruidos, formados y ganados a estas tesis y por ello
durante los años más álgidos de la Guerra Fría, la Escuela de las Américas
formó a más de 60 mil soldados en estas prácticas e ideas. Producto de esta
situación, se arrasaron con más de 625 comunidades, 45 mil muertos y más de
200,000 personas desaparecidas, sin contar con desplazados que rondan el millón de personas.
Los medios de comunicación
transmitieron el llamado que se le hizo
a todo el pueblo guatemalteco a unirse a las fuerzas
revolucionarias para construir un futuro
mejor.
Ver
las escenas de este documental me deja sin palabras y con un gran nudo en la
garganta, estos eventos ocurrieron antes
de que yo naciera, y en algunos casos era demasiado pequeño para darme cuenta
de las cosas que ocurrían, aun cuando la gente a mi alrededor hablaba de la
guerrilla y de enfrentamientos.
Es
casi imposible el ser indiferente a este suceso tan histórico que ha marcado a
nuestro país de una forma tan negativa, que ha dejado manchada nuestra historia
y ha dejado un gran dolor marcado en la vida de todas aquellas personas que se
vieron afectadas ante tal acontecimiento, aunque hay varias familias que fueron
testigos y víctimas, como lo es el caso de Rigoberta Menchú Tum, por medio de
su testimonio podemos descubrir una historia muy diferente, más de cerca a lo
que podemos comprender por medio de determinados textos.
El
no poder ejercer sus derechos, el ser visto como personas sin valor alguno,
violencia, perdida de seres amados, injusticias, entre otra serie de
situaciones que les tocaron que vivir debido
a una justicia ciega, personas enviciadas por el poder, y aunque ya han pasado
varios años de eso, aun en nuestra actualidad podemos constar que Guatemala aún
se está recuperando, se está reconstruyendo, es triste ver cuántas personas
fueron quebrantadas de diferentes formas y que simplemente la justicia y la
equidad no existiera para los campesinos y personas de un estatus social bajo.
Lastimosamente aún se
ve en nuestra sociedad el trabajo duro y el rechazo a personas que con sudor en
su frente sacan adelante a sus hijos, siendo personas honradas, humildes, con
valores, etc.
Haciendo una observación
al Gobierno de Guatemala para que invierta en proyectos a beneficio de esas
personas indígenas que nuestra misma sociedad las está opacando sin ponerle
importancia a dicha situación, ya que se implementa más en personas que residen
en las cárceles las cuales son personas que han traído dolor, sufrimiento y más
dolor a todos los Guatemaltecos, mientras que personas representantes y orgullo
Guatemalteco los están dejando en el olvido.
