martes, 22 de marzo de 2016

LA REFORMA LIBERAL DE 1871 Y EL PERÍODO DE LAS DICTADURAS CAFETALERAS
(1871-1944)
Antes de poder proporcionar los aportes más significativos generadoras por la reforma liberal del primer gobierno, es menester para efectos de entender el mismo, proporcionar una definición sobre que es el liberalismo[1].
De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua española: “el liberalismo es la doctrina política que defiende las libertades y la iniciativa individual, y limita la intervención del Estado y de los poderes públicos en la vida social, económica y cultural. Asimismo, puede identificarse como una actitud que propugna la libertad y la tolerancia en las relaciones humanas. Promueve, por tanto, las libertades civiles y se opone a cualquier forma de despotismo. Constituye la corriente en la que se fundamentan tanto el Estado de derecho, como la democracia participativa y la división de poderes.
La toma del poder por los grupos liberales cafetaleros en 1871 es el inicio de lo que se conoce como la “Reforma Liberal de 1871” y significó algunos cambios en la formación social guatemalteca, cuyos objetivos básicos fueron[2]:

1)    Una reforma agraria liberal consistente en una gran expropiación de las tierras comunales indígenas y de las tierras de la Iglesia que favoreció la concentración de la tierra en manos de los agricultores cafetaleros, la multiplicación de los grandes latifundios cafetaleros conocidos como “fincas” y el ascenso de un nuevo grupo terrateniente cafetalero al poder, inaugurado el período de las dictaduras cafetaleras (1871-1944): y,
2)    Una legislación laboral que obligaba al indio a trabajar forzosamente en las nuevas unidades productivas cafetaleras, las fincas.

La destrucción de las tierras comunales del pueblo de indicios fue el cambio más importante provocado por la Reforma Liberal en la estructura de la formación social guatemalteca a partir de 1871 y tuvo varios efectos que aún forman parte de la formación social actual:
a)    Creó un grupo de campesinos indígenas expropiados de sus tierras que fueron llevados a las fincas y retenidos allí mediante el sistema del peonaje por deuda o “habilitaciones”, transformándose en trabajadores “mozos colonos” en las rancherías de las fincas: que actualmente constituyen un significativo grupo en el agro guatemalteco.

b)    Creó un gran contingente de campesinos minifundistas obligados también forzosamente a ir a trabajar temporalmente a las fincas mediante el sistema de las “habilitaciones”. Estos trabajadores temporales forzados no totalmente expropiados de sus tierras fueron convirtiéndose poco a poco en trabajadores asalariados libres y conformando el semi proletariado rural actual.

c)    Por último, sobre la base de lo anterior, la reforma agraria liberal producto transformaciones sustanciales en la antigua estructura colonial al desaparecer la relación social entre los latifundios (haciendas) –tierras comunales (pueblos de indios) y ser sustituida por una relación latifundios (fincas) –minifundios, base de la estructura agraria de la formación guatemalteca actual.

En cuanto a la legislación laboral, la Reforma Liberal creó los instrumentos de una nueva servidumbre para el indio ahora en función de los intereses de los finqueros. Dicha legislación fue la base del trabajo forzado que se prolongó hasta 1944. Se creó el “Reglamento de Jornaleros” (1877) y luego la “Ley de Trabajadores” (1894) que legalizaba las relaciones de producción basadas en el sistema del peonaje por deuda o “habilitaciones” consistente en adelantos forzados en dinero descontables forzosamente en trabajo a fin de endeudar al indio y retenerlo temporalmente en las fincas.

Se decretaron también “Leyes de Vagancia” (1878) que penaban la vagancia y que no era sino una conminatoria a los indicios expropiados a trabajar en las fincas.  También se agilizaron los antiguos “repartimientos” coloniales de trabajo forzados, ahora llamados “mandamientos” para llevar indios a las fincas y se impuso el trabajo forzado en caminos y obras públicas.
En base a lo antes expuesto, vale preguntarse si realmente la reforma liberal, era realmente eso, una reforma liberal inspirada en los principios liberales de libertad e igualdad, tal y como lo que propugnaban los grandes pensadores del liberalismo político y económico de la Ilustración. Esto fue una nueva dictadura disfrazada de un despotismo ilustrado, inspirada en la figura de Justo Rufino Barrios, el dictador.







[1] El inicio del liberalismo económico está en su lucha contra el sistema económico político absolutista. Con su habitual agudeza Voltaire reivindica la virtud del empresario contra la nobleza ociosa en estos términos: «el negociante oye hablar tan a menudo con desprecio de su profesión que es lo suficientemente tonto como para enrojecer de ella. No sé, empero, quién es más útil a un Estado, un señor bien empolvado que precisamente a qué hora el rey se levanta, a qué hora se acuesta, y que se da aire de grandeza haciendo el papel de esclavo en la antecámara de un ministro, o un negocio que enriquece a su país, desde su despacho dando órdenes a Surate y al Cairo contribuye a la felicidad del mundo.»
[2] Apuntes tomados del libro de Pérez Gil, Rosario y Orantes Lemus, Estuardo. Compiladores. Sociología de Guatemala. 7ª. Edición.


Grupo de Trabajo No. 5
No.
Nombre
Apellido
Carné
1
Marisol (coordinadora)
Veliz
201640153
2
Selvin
Morales
201645548
3
Eduardo
González
201646815
4
Carlos
Lemus
201640158
5
Ricardo
García
201644251
6
Mayarí
González
201640170
7
Kimberly
Castro
201644620
8
Eusebio
Lázaro Martínez
9611813

Revolución Guatemala del 20 de octubre de 1944